REV ARGENT COLOPROCTOL | 2026 | VOL 37, N° 2: 15-20
REPORTE DE CASO
En relación con la estrategia terapéutica, nos enfrentamos a
un escenario particularmente complejo. Si bien la cirugía ra-
dical con ETM constituye el estándar de tratamiento en estos
casos, la localización tumoral y la imposibilidad de garantizar
márgenes oncológicos descartaban la realización de una resec-
ción anterior ultrabaja. Por otro lado, la resección interesfin-
térica podría haber permitido alcanzar objetivos oncológicos
apropiados, dado que la obtención de márgenes radiales ne-
gativos requería la resección parcial del esfínter interno. Sin
embargo, la experiencia previa de los autores con este aborda-
je ha evidenciado resultados funcionales subóptimos. En este
contexto, y considerando además la edad joven de la paciente,
se optó por una estrategia de preservación de órgano.
tamiento adicional, EL seguida de ETM de finalización y RT/
QRT adyuvante. En los tumores pT2, las tasas de RL fueron
del 28,9%, 4% y 14,7%, respectivamente. Los autores conclu-
yeron que la preservación de órgano mediante tratamiento
adyuvante luego de la EL ofrece resultados comparables a la
ETM de finalización en tumores pT1 de alto riesgo, pero se
asocia con un mayor riesgo de RL en tumores pT2.13
En conclusión, la evidencia sugiere que, en tumores recta-
les tempranos (cT1–T2N0) o en buenos respondedores a la
neoadyuvancia (lesión residual ≤2 cm), las estrategias de pre-
servación de órgano con QRTn + EL logran resultados com-
parables a la ETM en RL y supervivencia a corto-mediano
plazo.1,9–11 Sin embargo, estos datos presentan limitaciones
metodológicas (tamaño muestral reducido, sesgo de selec-
ción y heterogeneidad en criterios y evaluación de respues-
ta), y las altas tasas de ETM de rescate atenúan el beneficio de
la estrategia conservadora, pudiendo asociarse a peores re-
sultados que la ETM primaria.1,9–11 Los mejores resultados se
observan en pacientes con RCc o ypT0–T1, mientras que los
tumores ypT2 presentan mayor riesgo de recurrencia.8,12,13
En consecuencia, la EL es una opción válida en pacientes
cuidadosamente seleccionados, pero no sustituye a la ETM;
la presencia de factores histopatológicos adversos luego de
QRTn + EL debe indicar ETM precoz, dado el peor control
oncológico y las altas tasas de resección incompleta asocia-
das a la cirugía de rescate.3
Por último, es importante destacar el concepto de fragmen-
tación tumoral residual o “tumor scatter”, que explica que
post-neoadyuvancia la respuesta tumoral puede ser hetero-
génea, con focos microscópicos discontinuos de tumor via-
ble dentro del área de fibrosis o cicatriz tumoral. En estos ca-
sos, la EL puede extirpar el remanente tumoral visible, pero
no necesariamente la totalidad del lecho tumoral original, lo
que podría explicar la presencia de enfermedad residual en la
pieza de ETM posterior a la EL.14
La TNT en tumores tempranos consigue mayor tasa de res-
puesta clínica completa (RCc), por lo que esta opción siempre
debe ser considerada en pacientes con deseo de preservación
del recto.8 Ante la respuesta clínica parcial la opción de realizar
EL está respaldada por múltiples estudios (Tabla 2)1,3,8-13
El estudio ACOSOG Z6041, con QRTn y EL obtuvo una tasa
de respuesta patológica completa (RPc) del 44%, con downsta-
ging (ypT0-1) del 64%. Sin embargo, no hubo comparación con
el tratamiento gold standard, por lo que solo recomienda esta
estrategia en pacientes seleccionados o no candidatos a ETM.9
El ensayo GRECCAR 2 es un estudio clínico aleatorizado que
incluyó 186 pacientes con ADCR inferior estadio T2–T3 y tu-
mores menores de 4 cm. Tras recibir QRTn, aquellos con bue-
na respuesta clínica (tumor residual ≤2 cm) fueron asignados
al azar a EL o a ETM, con un protocolo que indicaba cirugía
radical de rescate si la anatomía patológica mostraba enferme-
dad más avanzada (ypT2-T3) o márgenes positivos. El estudio
mostró una tasa de RPc del 40% y una RL baja y similar entre
ambos grupos (5% y 7% a 5 años), sin diferencias significativas
en supervivencia. Sin embargo, un porcentaje considerable de
pacientes sometidos a EL requirió cirugía radical de rescate, lo
que anuló los beneficios en morbimortalidad. En resumen, los
resultados confirman que la EL puede ser segura en pacientes
muy seleccionados, buenos respondedores a la neoadyuvan-
cia, pero no reemplaza al estándar actual debido a la necesi-
dad frecuente de tratamiento adicional.10
En el mismo sentido, el estudio TAU-TEM demostró que en
cáncer de recto temprano seleccionado (cT2–T3ab N0, M0,
tumor ≤4 cm y a <10 cm del margen anal), la estrategia de
QRTn + EL es no inferior a la ETM, ofreciendo una alternati-
va menos invasiva con resultados oncológicos comparables.11
Hallam et al.,12 en una revisión sistemática, concluyeron que
la EL post QRTn solo debe considerarse curativa si se obtiene
una RPc, debido a la elevada tasa de RL entre los respon-
dedores incompletos (23,6% en ypT2). En línea con estos
hallazgos, una revisión sistemática con metaanálisis (73 es-
tudios y 4674 pacientes) evaluó distintas estrategias terapéu-
ticas luego de la EL en tumores pT1–2: observación sin tra-
En relación al manejo no operatorio de los tumores retro-
rrectales, Hopper et al.15 evaluaron 69 pacientes y demostra-
ron que la RMN tiene mayor precisión diagnóstica que la TC
para discriminar lesiones malignas (94% vs 64%, p = 0,03).
Debido a su alta especificidad para enfermedad benigna, es-
pecialmente en lesiones quísticas, proponen que estas pue-
dan ser manejadas con seguimiento imagenológico seriado
sin resección en casos seleccionados.
Posteriormente, Carpelan-Holmström et al.16 analizaron 52
pacientes y observaron que la predicción de malignidad por
imágenes preoperatorias presenta baja sensibilidad (25%) pero
alta especificidad (98%), concluyendo que la RMN es impres-
cindible en la evaluación inicial. La biopsia preoperatoria no
aportó beneficios relevantes por su elevada tasa de error diag-
nóstico, y la colonoscopia no añadió información significativa
frente a la RMN o el tacto rectal. Estos autores recomiendan
TUMOR RETRORRECTAL Y CÁNCER DE RECTO BAJO SINCRÓNICOS
Molina V et al.
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